El acuerdo permite el intercambio logístico y la presencia de fuerzas, buques y aeronaves en ambos territorios para ejercicios, asistencia humanitaria y otros fines acordados.
La presidenta afirmó que el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944 se realizará según la disponibilidad hídrica del país y sin perjudicar a la población ni a la producción agrícola.